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Artículos y destellos para ser cada día mejor.

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Archivo de agosto 2015

Decálogo de la limpieza consciente

Te traigo un 2X1, un manual de limpieza que ordena tu casa y tu cabeza de una sola sentada.

Se trata de una serie de recomendaciones para encontrar la armonía y la serenidad en nuestra mente mientras ponemos orden en nuestras habitaciones.

Y bueno, como he parecido interesante, he pensado en compartirlas contigo.

Son del libro Manual de limpieza de un monje budista, de Keisuke Matsumuto, por si te apetece explorar un poco más.

Por supuesto, no se trata de convertir la limpieza y el orden en una obsesión y hacer la prueba del algodón una y otra vez, sino de crear el hábito y realizar las tareas domésticas con atención, como si fuera una fase meditativa del día a día, como un ejercicio espiritual.

Además, en su libro, Keisuke recuerda que uno de los discípulos de Buda contaba que su maestro había encontrado el nirvana barriendo.

(Y entonces yo recuerdo a mi superabuela, que tiene la casa impoluta y que cada mañana pasa la escoba, y gracias a Kesisuke, descubro por qué es tan sabia, cuerda y molona).

Te dejo con el decálogo del monje budista sobre la limpieza aunque te animo a que leas el libro: es ameno, corto y está lleno de ilustraciones.

Decálogo de la limpieza consciente

#1. Quienes no cuidan los objetos, tampoco cuidan de las personas. Cualquier objeto ha sido creado con esfuerzo y dedicación. Cuando limpiemos o pongamos orden, debemos tratarlas cosas con cuidado.

#2. Tengamos gratitud hacia las cosas que nos han sido útiles y, cuando realmente no las necesitemos, hagámoslas resplandecer con una nueva luz dándoselas a quien pueda hacer buen uso de ellas.

#3. La limpieza debe hacerse a primera hora de la mañana. Si empezamos en silencio, rodeados por la calma, cuando la vegetación y las personas de alrededor aún duermen, nuestro corazón se sentirá en paz y nuestra mente despejada.

#4. Por la noche, antes de irnos a dormir, debemos recoger, guardar y ordenar las cosas que hemos utilizado y desordenado durante el día, para dejarlas tal y como estaban, y facilitar la limpieza al día siguiente.

#5. Puede que al principio nos cueste, pero si conseguimos limpiar por la mañana y ordenar por la noche, notaremos como nuestro espíritu y cuerpo se mantienen despejados a lo largo del día y podremos disfrutar de una espléndida jornada.

#6. Antes de limpiar, hay que abrir las ventanas y ventilar para purificar el aire. Sentir en la piel la frescura del aire que entra, hace que uno se sienta más despierto y puro y, si llenamos con éste los pulmones, las ganas de limpiar surgen de forma natural.

#7. El aire que entra es templado y agradable en primavera y otoño, bochornoso en verano y gélido en invierno, pero sentir su benevolencia y su dureza en nuestra piel nos pone en contacto con nuestra fragilidad humana, la Naturaleza y la fuerza de la vida.

#8. Para respetar la vida, evitando que proliferen los insectos y tener que matarlos innecesariamente, debemos recoger después de las comidas, tirar la basura orgánica, evitar que se acumule el agua en sitios y recipientes y podar bien la vegetación.

#9. En vez de arrepentirnos del pasado o preocuparnos por el futuro, debemos vivir plenamente el ahora y esforzarnos por no arrepentirnos mañana. Aplicado a purificar el espíritu mediante la limpieza sería: «no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy».

#10. Repartir y rotar la limpieza ente todos los miembros de la familia ayuda a valorar lo que los demás hacen por nosotros. Comprender que nuestras existencias dependen unas de otras nos ayuda a trabajar en equipo y a hacer las cosas pensando en los otros.

Apuntes finales

No me digas que a partir de ahora vas a lavar los platos o a coger la escoba de la misma manera.

¿Sabes? Tengo un amigo que dice que es incapaz de meditar pero al que le encanta cocinar. Dice que, entre fogones, siente muchísima paz y que pierde la noción del tiempo.

Concluyo que es el que más medita de todo mi círculo. Bueno, con mi abuela, la molona.

Y tú, ¿dónde encuentras la paz?

El sueño de la vida

Un fragmento de Fuera de tu mente del filósofo inglés Alan Watts.

Si te despiertas de esta ilusión y entiendes que lo negro implica lo blanco, que el «yo» implica a lo demás, que la vida implica la muerte —¿o debo decir la muerte implica la vida?—, puedes sentirte a ti mismo, no como un extraño en el mundo, no como…

Está en inglés pero deberían salir los subtítulos directamente. En caso contrario, cuando le des al play, clica en el primer icono que queda en la derecha (en la imagen de a continuación, el que tiene la raya roja debajo):

icono-subt

OBJETIVO 1: Reflexionar sobre las palabras de Watts.
OBJETIVO 2: ¿Qué posibilidades quieres crear en tu vida?
AUTORÍA: Alan Watts/Tragedy and Hope.
CATEGORÍA: Cápsulas de Reflexión.

Las lenguas del mundo

¿Sabes cuántas lenguas vivas (reconocidas) coexisten en el mundo? ¿Te atreverías a darme un número? (Encontrarás la respuesta al final del destello pero antes aventúrate a adivinar y así lo convertimos en un juego).

En esta ocasión te traigo una infografía que ilustra hechos y estadísticas de las lenguas que han podido ser catalogadas desde 1951.

De ellas, 23 son mayoritarias y primer idioma de 50 millones de personas. Pero sí, hay muchas más.

¿Cuántas personas comparten la misma lengua materna? ¿Hay raíces comunes? ¿Dónde se hablan?

Seguro que los resultados difieren un poco con la realidad pero, definitivamente, da una idea general de la coexistencia de este mundo de Babel…

languages520-min

OBJETIVO 1: Reconocer la riqueza lingüística de este planeta.
OBJETIVO 2 2: Preguntarte si te rompe algún esquema, qué te ha sorprendido más…
AUTORÍA: Alberto Lucas López/ South China Morning Post.
CATEGORÍA: El conocimiento no ocupa lugar.

[Notas finales]:
1) ¿Quieres ver la imagen en mayor resolución y en un tamaño mayor?
2) Hay 7102 lenguas reconocidas. Sí, tantas como 7102. ¿Considerabas un número tan alto?

El elefante encadenado

¿Alguna vez estuviste en el circo? ¿Tenías un animal favorito?

Cuenta Jorge Bucay en su libro El elefante encadenado que el suyo era ese animal de grandes orejas y una trompa gigante.

Y también nos explica el misterio que le suscitaba ver a los elefantes encadenados en una pequeña estaca.

Hoy te traigo la historia.

El cuento

Cuando yo era niño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales.

Me entusiasmaba poder ver de cerca a cada uno de esos animales que viajaban en caravana de ciudad en ciudad.

Me llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe, era también el animal preferido por otros niños.

Durante la función todo me parecía maravilloso y deslumbrante, pero la aparición del elefante siempre era mi momento preferido.

La gigantesca bestia hacía gala de una destreza, un tamaño y una fuerza impresionantes.Era evidente que un animal así sería capaz de arrancar un árbol de un simple tirón.

Y sin embargo, para mi sorpresa, después de cada actuación, el personal del circo ataba al elefante a una pequeña estaca apenas clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba una de sus patas.

Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.

Esto para mí era un gran misterio.

¿Qué sujetaba al elefante? ¿Por qué no escapaba?

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía creía que las personas mayores lo sabían todo. Así que pregunté a mis profesores, a mi tío y a mi madre por el misterio del elefante.

Ellos me explicaron que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.

Hice entonces la pregunta obvia: “Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?”

Nadie supo responder a esta segunda pregunta.

Mucho tiempo después, una noche, conocí a alguien muy sabio, que había viajado mucho por la India y que me ayudó a encontrar la respuesta.

Me dijo «El elefante del circo ha estado encadenado a una estaca desde que era muy —pero que muy— pequeño».

Entonces recuerdo que cerré los ojos y pensé en el pequeño elefante recién nacido atado a la estaca.

Me lo imaginé empujando y tirando de la cadena, día tras día, tratando de soltarse…

Casi podía verlo, durmiéndose cada noche agotado por el esfuerzo, pensando en volver a intentarlo la mañana siguiente.

Pero era del todo inútil: la estaca era demasiado fuerte para un recién nacido, aunque se tratara de un elefante.

Así que un día, un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino y a estar encadenado en la estaca.

Entendí entonces que ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa porque, sencillamente, cree que no puede.

Se siente impotente y nunca ha vuelto a cuestionarse aquello que aprendió de pequeño.

Lo tenía grabado en su memoria y jamás, jamás había vuelto a poner a prueba su fuerza…

Algunas noches sueño que me acerco al elefante encadenado y le digo al oído: «¿Sabes? Te pareces a mí. Tú también crees que no puedes hacer algunas cosas solo porque una vez, hace mucho, lo intentaste y no lo conseguiste. Debes darte cuenta de que el tiempo ha pasado y hoy eres más grande y más fuerte que antes. Si de verdad quisieras liberarte, estoy seguro de que podrás hacerlo. ¿Por qué no lo intentas?».

A veces me despierto pensando que mi elefante un día finalmente lo intentó y consiguió arrancar la estaca… Entonces sonrío y me imagino que el enorme animal sigue viajando con el circo porque le gusta mucho divertir a los niños, aunque por supuesto ya no está encadenado.

Momentos re reflexión

¿Qué te ha parecido? ¿Reconoces alguna estaca en la que estés encadenado? ¿Cuántas veces te has sorprendido con un «no puedo»?

Porque bueno, aunque antes no pudieras, que se acepta, ¿porque debería limitarte ahora?

Ya no eres el mismo ¿y si en este momento de tu vida estás preparado de sobras?

Sugerencia: revisa tu lista de «no puedos», pero para echarlos fuera.

Kamancha y Lachin

Contrariamente al hang, la Kamancha es un instrumento de cuerda realmente antiguo (piensa que hay documentación sobre él ya en el siglo X) tradicional en todo Oriente, especialmente en Irán, Turquía y el Cáucaso.

También se le conoce como Kamāncheh, k‘aman, kamancha, kamanche, kamanja, k‘emanch‘a, kemanche y kemence pero vamos, que serían lo mismo,

Se toca con arco (es como el violín de Oriente Medio) y suena realmente bello, melódico y sutil.

Hoy me gustaría inspirarte con Lachin, un tema del folklore de Azerbaiyán con uno de los grandes intérpretes, Imanyar Hasanov en una fusión con la música de Anna RF.

¿Me dejas?

OBJETIVO 1: Dejarte llevar por la melodía.
OBJETIVO 2: ¿Dónde te ha llevado los acordes?
INTÉRPRETES: Imamyar Hasanov y Anna Rf.
CATEGORÍA: Música que llega al alma.

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