• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar al pie de página

mandalay

Artículos y destellos para ser cada día mejor.

  • artículos
  • destellos
  • nalia
  • boletín
  • contacto

Archivo de diciembre 2015

La música, lenguaje de unión

… y creadora de momentos mágicos como el que te traigo hoy.

Para ubicarte un poco te cuento que pasa en una estación de tren parisina, concretamente en el vestíbulo, donde había un piano a disposición de los viajeros.

Gerard estaba tocando Una mattina, de Ludovico Einaudi. (Si has visto la película Intocable la reconcerás (casi) seguro.

En un momento de la interpretación llega Nassim (al que no conoce) y se le une.

Entonces, tocan los dos a la vez, a cuatro manos, y se produce la magia.

Me pregunto si alguien perdió el tren…

[Nota previa]: En el vídeo hay una interrupción de megafonia pero a partir del minuto 1:49 es pura alquimia.

OBJETIVO 1: Observar a Gerard confiano y dejándose llevar y a Nassim, disfrutando del momento. Los dos se comunican, danzan y crean un instante bello con una versión improvisada.
OBJETIVO 2: ¿Qué te ha inspirado el momento?
PROTAGONISTAS: Gerard, Nassim. Mención especial al Facebook extraoficial de Sheldon Cooper, que publicó el vídeo en su perfil y donde he podido ir sacando información, y a Aina, que fue quien grabó el momentazo.
CATEGORÍA: Momentos con una historia detrás.

Diario personal, un cuaderno de notas para reflexionar

En solo 3 días recibirás el año nuevo con las 12 uvas (o la tradición que sigas) y casi seguro que ya tienes una lista de cosas que te gustaría hacer o que te pasasen.

Bueno pues, de primeras, si tu lista es mental, pásala a papel (o a un editor de texto si se te ha olvidado escribir a bolígrafo) pero te recomiendo que no se quede ahí vagueando entre tus neuronas y la intención.

¿O a estas alturas no sabes que las palabras, cuando son articuladas (verbalmente o por escrito), cobran poderes?

Primero, cómprate una agenda o escoge una libreta cuaderno que tenga muchas páginas (la mía es una moleskine que me regaló mi hermana. Tiene 240 páginas así que no me queda otra: tendré que comprimir los 366 días del año bisiesto que lega).

En los últimos 6 años no he tenido agenda física, estuve utilizando el word.

Tiene sus ventajas. Por ejemplo, cuando vas a la caza del recuerdo con un CTRL+F lo encuentras rápido.

Pero sí, me hace ilusión recuperar lo del cuaderno y el trinomio papel-rotuladores-pegamento, que habrá que hacer collages, ¿no?

Será genial ver el 2016 reflejado de un vistazo, en papel, como antaño y no solo en los viajes y escapadas.

¿Qué te parece? ¿Te animas?

No hace falta ponerte a ajustar el día con una prosa poética que quite el aliento y con mil detalle, de veras que no.

Puede ser una lista de cosas que hayas hecho, oído o dicho durante el día.

En definitiva, momentos y hechos que hayan marcado el día, aunque de primeras te parezcan «poca cosa».

Además, seguro que de aquí 30 años te hace gracia tu primer chocolate caliente del invierno de 2016.

¿No sabes cómo llenar las páginas de tu diario?

No te preocupes, ahí van 15 ideas, para que incluso hagas una cada día de la primera quincena de mes y luego, repitas.

#1. Plasma 3 momentos del día que te inspiren un gracias. Luego pasa a 5 (los encontrarás).
#2. Inmortaliza esa sonrisa con la que te has cruzado durante el día.
#3. Haz una lista de tus objetivos inmediatos.
#4. Apunta esa idea tan loca que se te ha ocurrido para un nuevo proyecto.
#5. Busca la receta de ese plato que has degustado hoy y que te ha llevado directamente al cielo.
#6. ¿Qué palabra define las últimas 24h? ¿La tienes? Pues venga, a por una segunda… y explica el porqué.
#7. Lista 3 cosas que te hayan sorprendido, que hayas visto, que hayas escuchado, que hayas vivido.
#8. ¿Has aprendido algo nuevo? No sé, por ejemplo, que todos somos hijos de las estrellas. ¿Era eso? Pues anótalo.
#9. Si tienes esa sensación de «Ooooh, qué maravillosa cita», añádala al diario.
#10. Escribe la letra de la canción que últimamente estés escuchando más.
#11. Dibuja (o haz un garabato) de cómo te sientes.
#12. Si estás en un proyecto, identifica los avances; Si es un problema, «vomita» todo lo que se te ocurra y luego, piensa sobre él desde las palabras escritas, te ayudará.
#13. Profundiza respuestas desde estas invitaciones de reflexión.
#14. Coge un libro de tu biblioteca, ábrelo y copia las primeras líneas de fragmento con el que te encuentres. ¿Te dicen algo?
#15. ¿Recuerdas un sueño? ¡Pues ya sabes!

EXTRA: escoge a alguien de tu alrededor y búscale las cualidades que le hacen ser especial. O pega una fotografía. O transcribe el titular del día. O anota el teléfono de equivalencia del 902 de turno al que has tenido que llamar. Será por opciones…

Beneficios de escribir un diario

#1. Clarifica tus días y es casi como meditar. La palabra también es meditativa y centra. Es más: a más te dedicas, más descubrimientos coleccionas y puedes explorar.
#2. En los días de bajón, lo puedes recuperar y asombrarte de lo mucho que has vivido y de lo grande que eres.
Es como una cápsula del tiempo. La vorágine de nuestros días no ayuda mucho a recordar, a parar y pensar sobre ello. Si está escrito, es un plus.
#3. Te aporta nuevas perspectiva a una preocupación.
#4. Es un «coto de juicio» : Nadie ni nada te puede juzgar. Puedes sentirte libre para explorar tú mismo lo que sientes y piensas en ese momento, libre de miedo y del rechazo de los demás. No tienes que dar explicaciones a nadie ni escribir como Cervantes, es para ti, es tu espacio y no tienes que esconderte.
#5. Cuando termina el año y lo relees (aunque sea en diagonal) te ayuda a diseñar mejor el que viene.

Apuntes finales

Lo del diario no es un «invento» de las nuevas tendencias de desarrollo personal que no paran de aflorar en los últimos años.

Vamos, para nada.

De hecho, tendríamos que remontarnos, como mínimo, a los filośofos griegos de antaño como Séneca y Marco Aurelio, que anotaban  cómo les había ido el día para luego reflexionar sobre ello y observar su evolución. (Ya ves tú la de años que se utiliza el diario personal como herramienta de autoconocimiento). Al fin y al cabo, cuando nuestro progreso es más visible, nos ayuda a extramotivarnos para seguir adelante, ¿no?

Y si lo tuyo no son las palabras, siempre puedes combinarlas con el mundo de los lápices de colores, de los bolígrafos, de los fosforitos, del óleo. Incluso puedes hacer un collage con fotos y recortes, verás así tu vida plasmada de un modo más visual y quedará del todo artístico y dando alas a tu creatividad, que podrá aflorar como quiera.

Es TU diario e incluso puedes no empezarlo el 1 de enero, solo faltaría.

Pero, venga, comprométete hoy mismoa escribir ni que sea una única palabra cada día, sin buscar longitud pero sí autenticidad y buscando t propia voz, que es de lo que se trata.

Asamblea en la carpintería

¿Cuántas teorías y ensayos se habrán gestado sobre la cooperación, el valor de la diferencia y la importancia de trabajar en equipo?

Pues, como mínimo, trillones.

Y entonces va y aparece un cuento tan eficaz como cualquier tratado que se haya podido escribir sobre una temática que puede considerarse compleja y obtusa, lo sea o no.

Es el caso de la historia de hoy en la que unas herramientas se reúnen en asamblea para discutir sobre sus funciones en la carpintería.

Puedes encontrar el cuento en La culpa es de la vaca de Jaime Lopera Gutiérrez y Marta Inés Bernal Trujillo.

¿Qué eres tú?: ¿un martillo? ¿Un clavo? ¿Una lija?

El cuento

Hubo en la carpintería una extraña asamblea: las herramientas se reunieron para arreglar sus diferencias.

El martillo fue el primero en ejercer la presidencia, pero la asamblea le notificó que debía renunciar. ¿La causa? Hacía demasiado ruido, y se pasaba el tiempo golpeando.

El martillo reconoció su culpa, pero pidió que fuera expulsado el tornillo: había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo.

El tornillo aceptó su retiro, pero a su vez pidió la expulsión de la lija: era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás.

La lija estuvo de acuerdo, con la condición de que fuera expulsado el metro, pues se la pasaba midiendo a los demás, como si él fuera perfecto.

En eso entró el carpintero, se puso el delantal e inició su trabajo, utilizando alternativamente el martillo, la lija, el metro y el tornillo.

Al final, el trozo de madera se había convertido en un lindo mueble.

Cuando la carpintería quedó sola otra vez, la asamblea reanudó la deliberación.

Dijo el serrucho:

—Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos. Así que no pensemos ya en nuestras flaquezas, y concentrémonos en nuestras virtudes.

La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba solidez, la lija limaba asperezas y el metro era preciso y exacto.

Se sintieron como un equipo capaz de producir hermosos muebles, y sus diferencias pasaron a segundo plano.

Momentos de Reflexión

Recuerda que, seas la herramienta que seas, eres perfecto para tu cometido en esta vida.

Y es que el serrucho del cuento tiene razón y el problema está en querer ser un clavo cuando eres un destornillador. O que los que te rodean decidan que eres una lija cuando, de hecho, eres un martillo.

Sabiendo quién eres y qué puedes ofrecer, y reconociendo a los demás por lo que son y por lo que valen, ¿no sería todo más fácil y mucho más armónico?

¿No te apetece formar parte de algo así como «La carpintería del Mundo más preparada para hacer de la madera la más auténtica obra de arte»?

Resiliencia en forma

Estaba pensando en la curiosidad que me despierta que una palabra o un concepto se ponga tanto de moda, aunque haya existido desde siempre.

Es el caso del concepto de hoy: la resiliencia y la importancia de ser resiliente.

Desde mi punto de vista, es una de las palabras más trendy del 2015 que estamos a punto de dejar.

Y, bueno, no deja de ser interesante porque, al fin y al cabo, se relaciona con una actitud imprescindible desde los inicios de la humanidad: superar los baches que nos vamos encontrando en nuestros días para seguir viviendo lo mejor posible.

Sea como sea, aprovecho la coyuntura para repasarla contigo contándote qué es, de dónde viene y recordarte las herramientas que siempre tienes a tu alcance, las mismas que te ayudan a superar los retos de una manera más «placentera» (o lo menos traumática posible) desde que tienes uso de razón.

Es mas, te invito a  que te quites presión con eso de querer ser resiliente «porque es lo que nos dicen que tenemos que ser o conseguir», que todavía suena más a quimera.

Yo no creo que haya personas «resilientes» y otras «no resilientes», sino que algunas desarrollan la resiliencia más profundamente que otras, según los episodios y los obstáculos que se van encontrando en su vida y cómo los van superando y aprendiendo de ellos. Y eso es muy distinto.

Pero, vamos, lo de la resiliencia no es nuevo, ni inalcanzable ni uno necesita un plan de emergencia para encontrarla (o un máster universitario o 10 seminarios), ni tampoco es El Dorado: no es un objetivo en sí, la resiliencia te la enseña la misma vida, la reflexión y una pregunta: «¿cómo, yo, me enfrento al fracaso, a los golpes y reversos de la vida?»

Total que, aun desconociendo la edad que tienes, e incluso quién eres, sé seguro que, si sigues en este mundo vivito y coleando, y has tenido tus días de «trágame tierra» (que no lo dudo: la vida es así) , eres resiliente. Fin de la historia.

(En todo caso, pensar lo contrario, ¿te ayudaría?).

No dejes que los (nuevos) conceptos te mareen más de la cuenta, será un sin vivir.

Notas iniciales

De primeras, un poco de etimología con sorpresa: la palabra resilencia pertenece originariamente al vocabulario de la metalurgia y la ingeniería.

En el diccionario leemos que se trata de «la capacidad de algunos materiales para recobrar su forma original después de someterse a una presión deformadora».

(Ya ves, poesía en el sector del metal).

En el campo de la psicología (y a modo metáfora —buen pillaje —), se adaptó como «la capacidad humana para hacer frente a los obstáculos de la vida en tanto a salir reforzados o incluso transformados de la situación».

Mhhh, espera, ¿acaso los obstáculos son algo nuevo del siglo XXI? Pues eso.

Asumásmolo, en la vida hay obstáculos, contratiempos, bofetadas del destino, hechos que rozan el surrealismo, espaldarazos, fatalidades, fracasos y desastres naturales.

Lo bueno (o menos malo) es que, aceptados de antemano como realidad y parte de la vida (esa que es una aventura en sí misma), uno puede ir cultivando una mejor actitud para hacerles frente cuando aparezcan. Fin del misterio.

Sin olvidar aquello de «Lo que no mata, te hace más fuerte», aunque no sea cierto: al igual por el mero hecho de sufrir me hago más fuerte, al igual. (Qué va). En todo caso, lo seré después de ingeniarme la manera de reinventarme desde ahí, desde esa aceptación del sufrimiento, y desde la actitud, la flexibilidad y la valoración de las alternativas a mi alcance para poder vivir mejor.

De resiliencia  sabían un montón los estoicos, que tenían muy claro aquello de que, ante cualquier circunstancia, uno mejor se centra en lo que pueda controlar y acepta lo que no, sin volverse loco de remate por no poder hacer nada al respecto. Y yo creo que justamente el estoicismo inspiró la Plegaría de la serenidad.

Señor, concédeme serenidad para aceptar todo aquello que no puedo cambiar, fortaleza para cambiar lo que soy capaz de cambiar y sabiduría para entender la diferencia. ―Reinhold Niebuhr

Seamos acero.

Resiliencia en forma

#1. Emociones positivas al abordaje.

De la misma manera que la mejor preparación es la base de la mejor improvisación (porque entonces tienes más recursos), el mantenerte positivo te permite vivir los reveses con mayor aceptación.

Visto así, no parece tan complicado, ¿verdad?

Las emociones positivas son las que nos ayudan a mirar y explorar la situación desde una nueva perspectiva. Y a ésas vamos.

#2. Esto también pasará.

En los momentos de «bofetada», mantén la perspectiva y recuerda que «esto también pasará».

Ayúdate buscando algún momento de tu vida que pensabas que no podías superar. Seguro que encuentras más de uno. Y de dos. Y de 3.

#3. Las penas compartidas son menos penas.

Busca apoyo en los tuyos (familia, familiares postizos o amigos).

Y no te dé reparo: tú también los atenderías si los vieras de bajón.

Eso sí, ayúdales a ayudarte. ¿Qué necesitas? ¿Te vendría mejor un abrazo o una sonrisa? ¿Crees que te ayudaría airearte dando un paseo por la playa o subir una montaña? Da pistas, siempre será más fácil.

«Todos para uno y uno para todos», como D’Artagnan y los demás.

Apuntes finales

El entender que para ser resiliente no hay que hacer grandes cosas (ni cursos ninja ni esforzarse más de la capacidad de autoobservación) y que la resiliencia es una capacidad innata que solo requiere  adoptar nuevas perspectivas al asunto que nos reta, 1) nos quita presión y 2) nos ofrece una mayor capacidad para abrazar los futuros contratiempos de una manera más abierta y confiada, que siempre ayudará a superarlos con mayor fluidez y de una forma más estoica;

En definitiva, que no se trata de evitar el dolor, sino de sostener una mayor perspectiva y de ir sobreviviendo cada vez mejor para seguir creciendo cada vez en mayor armonía, que no es poco, pero que es posible.

¿Qué la vida nos pone un nuevo bache y un día lleno de calabazas? Pues quizás podemos aprovechar el bache para convertirlo en un impulso a ir un poco más lejos; y las calabazas, para hacer una tarta gigante y hacer una reunión con tus amigos.

Y no olvides que siempre podemos escoger qué pensar y en qué creer. Y esa es nuestra responsabilidad.

[Nota extra]: Una buena manera de ganar consciencia sobre tu manera de lidiar con imprevistos y responsabilidades es tomando notas, escribiendo un diario personal donde plasmar pensamientos y creencias, anécdotas y cual ha sido tu actitud frente al día que has dejado atrás.

Monkey Symphony

Te traigo la historia de dos pequeños chimpancés con ganas de expresarse libremente pero con un profesor con una metodología más bien coercitiva.

El vídeo de hoy es interesante en la medida que pone en entredicho el sistema educativo y sus consecuencias.

¿Qué hubiera pasado si, en vez de reprimirlo, al chimpancé se le hubiera animado a explorar lo que sentía?

Está claro que no todo el profesorado es como la maestra de Vashti.

OBJETIVO 1: Reflexionar sobre la situación en el corto.
OBJETIVO 2: ¿Has sentido alguna vez la censura de no poder expresarte en libertad? Busca también si has reprimido la expresividad de alguien de tu entorno (aunque haya sido sin querer).
AUTORES: ESMA.
CATEGORÍA: Animación para la reflexión.

  • Página 1
  • Página 2
  • Siguientes »
nm-logo (web)
Creative Commons License

naliamandalay | Bienvenido | PSYCH-K® | Legalidades | Cookies | Creación de teral30

overlay-nm

  • artículos
  • destellos
  • nalia
  • boletín
  • contacto
Cumpliendo con la Ley 34/2002 te informamos que utilizamos cookies. ACEPTORECHAZO Configuración + info
Política de cookies

Configuración de cookies

Esta web utiliza cookies para mejorar tu experiencia mientras navegas por el sitio. De estas cookies, las que se clasifican como necesarias son esenciales para garantizar el funcionamiento de las funcionalidades básicas. Las cookies de estadística nos ayudan a conocer más a los usuarios, pero nunca almacena información privada ni datos personales. Recuerda que tienes toda la información en la Política de cookies.
Necessary
Siempre activado
Imprescindibles para que puedas visualizar la web y navegar por ella correctamente. Son también las que permiten que puedas aceptar o configurar las cookies.
Non-necessary
Estas cookies son estadísticas y nos permiten analizar los hábitos de navegación de nuestros usuarios. Y es genial, porque así nos ayuda a identificar qué es lo que más les interesa.
GUARDAR Y ACEPTAR