• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar al pie de página

mandalay

Artículos y destellos para ser cada día mejor.

  • artículos
  • destellos
  • nalia
  • boletín
  • contacto

Archivo de octubre 2014

Lecciones de vida con Helen Keller y Anne Sullivan

Recuerdo que mi primer encuentro con la historia de Anne y Helen. Fue cuando sólo habían dos canales en televisión. Echaban la película sobre ellas (El milagro de Ana Sullivan) y quedé tan impactada que sus nombres me quedaron grabados para siempre. No debía tener ni 9 años.

Este fin de semana pensé en verla otra vez porque quería que estuviera en el blog así que he hecho los deberes y te traigo algunas reflexiones. También he tenido en cuenta el libro de Helen La Historia de Mi Vida, toda una joyita que también te recomiendo.

La historia es totalmente extraordinaria, llena de lecciones y de inspiración.

Tiene un punto milagroso, sí, pero no por lo divino (que puede que también), sino por toda una serie de actitudes y aptitudes que son las que marcaron ese antes y después mucho más allá de las vidas de las dos protagonistas.

Para mí, la base está en la determinación de Anne:

«Todo lo que el hombre piensa, siente y sabe lo expresa con palabras, y ellas disipan las tinieblas… Y yo sé, estoy segura, de que con una palabra conseguiría poner el mundo en tus manos. Y bien sabe Dios que no me conformaré con menos.» —Anne Sullivan.

5 Pinceladas

  • Helen Keller nació en el seno de una familia adinerada al Sur de Alabama (EUA) en 1880. A los 19 meses, debido a la escarlatina, quedó sordociega.
  • Anne Sullivan, por su parte, había tenido una infancia difícil y había sufrido problemas graves de visión.
  • Helen es una niña malcriada y muy agresiva. Su familia decide contratar a una educadora para que se ocupe de ella. Justo después de haber recuperado la vista tras dos operaciones, llega Anne a casa de los Keller.
  • Helen rechaza la disciplina impuesta por Anne y, al principio, no pone mucho de su parte para comunicarse a través del tacto, que es lo que quiere enseñarle Anne.
  • En el momento final de la película ocurre el «Milagro» (de allí que la película se titule «El Milagro de Ana Sullivan» -The Miracle Worker-) y Helen rompe, por fin, su aislamiento con una primera palabra.

Batallón de reflexiones: 10 lecciones

… con Anne Sullivan…

#1. Nada es imposible.

Quizás te suena aquello de Jean Tucteau que decía «Lo consiguieron porque no creían que era imposible.» Pues al lado podría ir perfectamente la foto de Anne.

Imagínate el reto al que se enfrentaba:

1. Enseñar a comunicarse a una niña sordociega.
2. Redirigir la violencia de Helen.
3. Tratar de reeducar al entorno (una madre que le consiente todo, un padre pesimista que sólo quiere que la niña estorbe lo menos, un hermano celoso…)

Bueno, pues lo hizo divinamente: Helen se convirtió en oradora, escritora y se licenció en la Universidad.

#2. Márcate una meta, identifica el primer objetivo y sé tenaz.

Anne siempre tuvo claro su meta y en ningún momento se percibe que vaya a desfallecer.

Su meta es que la niña se comunique pero para ello, se fija primero un objetivo que sabe que puede representar el clic que necesita para proceder.

«Si sólo pudiera enseñarte una palabra…» —Anne Sullivan

#3. Siempre hay una manera de poder conseguir algo.

Ya lo decía Stephen Dolley: «El que quiere algo buscará un medio; El que no, una excusa.»

Anne sabía el gran reto al que se enfrentaba de la misma manera que también era consciente de que no podía usar métodos convencionales.

Tenía que probar, inventar, ir adaptando y seguir creando maneras de llegar a su objetivo.

Y llegó.

«Sigue empezando y fracasando. Cada vez que fracases, empieza desde cero y crecerás más fuerte hasta que consigas tu objetivo. Quizás no el mismo por el que empezaste pero uno que serás feliz de recordar.» —Anne Sullivan

#4. Disciplina y compromiso con tu causa.

Helen era una niña consentida y totalmente desorientada. Necesitaba normas y horarios, una disciplina marcada por Anne que, al principio, rechaza pero que luego más tarde agradeció.

«La Obediencia es la puerta por la que el conocimiento entra en la mente.»—Helen Keller

#5. «El momento más oscuro de la noche es justo antes de que salga el sol.»

Nadie nos aseguró que todo en nuestra vida sería fácil y rápido.

¿Recuerdas el cuento sobre el bambú japonés?

Todo tiene su tiempo por lo que mejor ser paciente y seguir perseverando.

«Ahora cuanto tengo que enseñarte cabe en una sola palabra: TODO.» —Anne Sullivan, El Milagro de Ana Sullivan

Apasiónate por lo que haces.

«No desestimes el poder de la Pasión.» —Eve Sawyer

Enseñar es la gran pasión de Anne, lo que da sentido a su vida, lo que le permite que pueda con cualquier obstáculo, lo que la mueve a ir más allá de sus propios límites.

#6. La generosidad sincera es la de las mayores recompensas.

Anne se da completamente a Helen sin esperar nada a cambio.

El éxito de Helen, así como el amor y el agradecimiento que le profesó fue el mayor regalo para Anne.

«El día más importante de mi vida es aquél en que mi profesora, Anne Mansfield Sullivan, llegó a mí.» —Helen Keller.

Con Helen Keller…

#7. La importancia del lenguaje y la comunicación.

Nacimos para relacionarlos con el mundo y para ello necesitamos un lenguaje que nos enseñe a conectar con él, a comprenderlo y a vivir mejor en él.

Lo necesitamos para poder expresar aquello que pensamos, sentimos y queremos compartir.

Pero Helen no disponía de ninguno y vivía ajena al mundo sociocultural que le rodeaba, sin poder comunicarse.

Cuando Helen comprende que hay una manera de comunicarse, se abre todo un mundo para ella y, por fin, puede salir de esa cárcel interna. Es su abracadabra, una palabra que se convierte en pura magia.

«Me fui de la fuente ansiosa tras aprender que todo tenía un nombre, y cada nombre engendraba un nuevo pensamiento. Mientras regresábamos a la casa, cada objeto que yo tocaba parecía temblar de vitalidad: era porque lo veía todo con la extraña y nueva visión que me había embargado. Al traspasar la puerta recordé la muñeca que había roto. Fui a tientas hasta el hogar y recogí los trozos. Traté en vano de ensamblarlos. Entonces mis ojos se llenaron de lágrimas, pues comprendí lo que había hecho, y por primera vez sentí arrepentimiento y pesar.»—Helen Keller

#8. La curiosidad es el mejor motor para aprender.

Al establecer esa conexión y aprender que existe un LENGUAJE para comunicarse, la alegría de Helen es rebosante.

La escena en la que corre a buscar a sus padres para «comunicarles» ese «ya sé» pone los pelos de punta y su emoción te corta el aliento.

«La inteligencia de Helen le permitió en ese primer día de contacto con el lenguaje aprender más de treinta palabras (entre ellas varios verbos), y pasar en pocos días directamente a la fase de explosión lingüística en la que se unen palabras para tratar de formar oraciones.» —Anne Sullivan

Helen Keller aprendió braile, terminó hablando, se graduó cum laude en la Universidad de Radcliffe, escribió un libro, participó en un documental sobre su vida y fue conferenciante a nivel internacional… Ahí es nada.

#9. Símbolos: viendo más allá de lo que ven nuestros ojos.

«Crecí salvaje y desbocada, riendo y cacareando para expresar placer, pataleando, arañando, emitiendo los sofocados chillidos del sordomudo para indicar lo opuesto.» —Helen Keller, en su diario.

A veces, nos comunicamos por símbolos. No sabemos hacerlo de otra manera. Pero Helen, hasta que llegó Anne, no podía hacerlo de otra manera. El problema es que nadie podía percibirlos como tal y que con ellos Helen estaba tratándose de comunicar.

Su caso es extremo pero yo creo que está bien recordar que, muchas veces, detrás de acciones y palabras a las que no le damos importancia o ignoramos por completo, se esconden gritos de desesperación y mensajes importantes.

En la misma película hay un elemento clave que es símbolo del encierro de Helen y de su grito silencioso: la llave. La misma que abre y cierra puertas, la de la habitación y la del interior de Helen, que se siente aprisionada aunque no tenga referencias de lo que significa.

La manera en cómo percibe Anne que la niña quiere ser liberada es cuando Helen le roba la llave de su habitación y la esconde.

De una manera consciente o no, lo que hace Helen es pedirle ayuda para que la lleve a un mundo distinto y que intuye que existe.

La metáfora perdura en toda la historia: Helen esconde la llave en la bomba de agua y es ahí donde más tarde encontrará el acceso a la liberación.

Otro símbolo que también me gusta es una escena en la que un polluelo rompe el cascarón en las manos de Helen y vemos a la niña completamente feliz. Yo creo que ella se siente así, dentro de un cascarón y que sabe que si fuera capaz de romperlo, se abriría un nuevo mundo.

Definitivamente hay que estar más alerta de lo que nos rodea, de los mensajes que van con las palabras y detrás de símbolos y metáforas.

Con las dos…

#10. El amor incondicional puede con todo.

Realmente imprescindible, es base de todo milagro.

«Esta mañana Helen se levantó como una hada radiante. Ha volado de objeto en objeto, preguntando el nombre de todo y besándome de pura satisfacción. Anoche, cuando me acosté, se acurrucó contra mí sin que yo se lo pidiera y me besó por primera vez, y creí que mi corazón estallaría, tan colmado estaba de alegría.» —Anne Sullivan, carta del 5 de abril de 1887.

Unas palabras de Helen…

«Caminamos por el sendero hasta la fuente, atraídas por la fragancia de la madreselva que la cubría. Alguien extraía agua y mi maestra puso mi mano bajo el grifo. Mientras el chorro fresco me empapaba una mano, ella deletreó en la otra la palabra «agua», primero despacio, después deprisa. Me quedé en silencio, fijando mi atención en el movimiento de sus dedos. De pronto tuve una borrosa conciencia, como de algo olvidado, el estremecimiento de un pensamiento que regresaba; y de algún modo se me reveló el misterio del lenguaje. Supe entonces que «a-g-u-a» significaba esa maravillosa frescura que rozaba la mano. Esa palabra viviente despertó mi alma, le dio luz, esperanza, alegría, la liberó. Todavía había barreras, es verdad, pero barreras que podrían eliminarse con el tiempo.

[…]

Ese día aprendí muchas palabras y aún recuerdo cuáles eran; sé que «madre», «padre», «hermana» y «maestra» estaban entre ellas, palabras que harían florecer el mundo para mí […]. Habría sido difícil encontrar una niña más feliz que yo cuando me acosté. Al final de ese día memorable reviví las alegrías que me había traído, y por primera vez anhelé que llegaré un nuevo día.»

—Helen Keller, La Historia de Mi Vida.

Termino aquí mi pequeño homenaje a estas dos brillantes mujeres. Espero que te haya gustado su historia y que te inspire, al menos, una milésima parte de lo que a mí.

[Notas adicionales]:
1) Si has llegado hasta el final de esta larguísima entrada, mil millones de gracias por tu compañía.

2) Anne y Helen son dos ejemplos claros de hasta qué punto ser resiliente es importante en nuestras vidas y la importancia de mantener una actitud positiva en los momentos más retadores.

Cuando la creatividad puede con las prisas…

… se para el mundo para contemplar una obra de arte.

La creatividad es algo que está en nosotros por el mero hecho de haber nacido.

Es una condición innata en el ser humano, lista a ser activada en cualquier momento del día. Desde que te levantas y miras ese lienzo blanco que será tu «hoy» hasta por la noche, cuando le tienes que poner un título al día, resumiendo cómo ha sido.

Porque creas e inventas hasta que sucumbes en los brazos de Morfeo.

Puedes expresarla en cualquier momento: cuando te preparas el desayuno (asumiendo que desayunas, que deberías), a la hora de llevar los hijos al cole (si los tienes), en la reunión de trabajo, en tu clase de plástica (si tienes la fortuna de poder acudir a una de ellas) o cuando te preparas un simple café con leche que conviertes en todo un capuccino gourmet.

Mira esta foto rebosante de creatividad… y tiempo.

capuccino-creatividad

Yo tengo claro que a la primera persona que se le ocurrió hacer Arte haciendo lattes gourmet no fue escuchando un «Marchando 7 cafés con leche para la mesa 6 a grito de ya».

Vamos, seguro que no.

Y es que, con las prisas, la creatividad puede verse amenazada y, en el peor de los casos, fulminada.

Por eso tienes que cuidarla e ir reeducando a este mundo del «lo quiero para ayer» pidiéndole más tiempo.

Escena de ejemplo

Los protagonistas se llaman Fulanit y Menganit. (Tú decides el género).

—Fulanit, ten estos informes. Hazme una propuesta. La quiero para las 18h. Ah, y la quiero original y rompedora.
—Pero Menganit, son ya las 16h…
—Bueno pues mejor te pones ya, ¿no?

Y Menganit sonríe con aquella sonrisa que dice  «lo sé, un marrón» mientras Fulanit se pone a ello de inmediato (no le queda otra) y tachán, tiene el informe listo a las 17:55.

Pero mira tú por dónde que ha estado en situación de estrés continuo en esas dos horas y tiene la convicción de que, con un poco más de tiempo, lo hubiera podido hacer mejor.

Y además sabe que volverá a pasar.

¿Te suena?

Yo creo que crear con unas pequeñas indicaciones ayuda mucho pero restringir en tiempo sabiendo que no ayudará al mejor resultado posible es un sin sentido.

Reflexionemos un momento:

1) Menganit podría tener más previsión y ser consciente de que la creatividad necesita tiempo, dedicación, mucho amor… ¿Algo de presión para subir adrenalina? Quizás en algún momento pero siempre, no.

2) Fulanit no es inmune al estrés provocado, independientemente de que sea una persona resolutiva, y que trabaje rápido.

Te dejo ahora con un experimento en un aula que me parece muy interesante.

Se trata de completar un inicio de dibujo. En la primera ronda, se dan 10 segundos y, en la segunda, 10 minutos.

¿Habrá alguna diferencia?

Los plazos, las restricciones y hacer las cosas desde el estrés no es bueno, pero es tu responsabilidad pedir qué necesitas, y hacerlo de una forma asertiva. Al fin y al cabo, todos salimos ganando: tú creando tu situación ideal y yo, sabiendo que justamente es la que dará el mejor resultado.

Las prisas no van con la fluidez de ideas y recuerda que tu mente, cuando fuerzas las cosas, tiene muchos puntos de volverse poco caótica.

Y lo que quieres es justamente lo contrario: tenerla libre y creativa durante el día.

Acabo ya con a una frase que me hizo muchísima gracia la primera vez que la escuché y que resultó ser más vieja que Matusalén…

«Párate mundo que me bajo.»

Y yo añado: «… Para crear y ser más yo. Para que crees y seas más tú.»

Y es que imagínate: tú, con tu inmensa capacidad de crear y tiempo suficiente para crearla.

¿No estás temblando de la emoción?

Te dejo, que tienes que pintar, colorear, hacer una bufanda o superar el capuccino de la fotografía. ¿Cuánto tiempo necesitas? Adjudicado.

Los 83 consejos de Gurdjieff a su hija (según Jodorowsky)

Alejandro Jodorwosky tiene ese don de provocar amor y odio por partes iguales (él es así, polémico) y yo reconozco que me sería interesante saber si tiene más seguidores o detractores.

Pero vamos, por simple curiosidad, únicamente para saber un poco más cómo funciona este mundo complejo en el que vivimos.

Aclarado este punto, estés en uno u otro grupo (o entre los «indiferentes»), lo que no se le puede negar es que tiene una imaginación de esas prodigiosas.

Te traigo un ejemplo.

En su libro El maestro y las magas, se inventó episodios en biografías de aquellos que habían influido en su vida. Un poco como Giovanni Pappini en Gog, uno de mis libros favoritísimos.

En uno de los capítulos, Jodorowsky tiene una entrevista ficticia con Reyna D’Assia, una hija (también inventada) que le adjudicó a George Gurdjieff.

Durante la conversación ella le comparte los consejos que le dio su padre y, aun inventados, lo cierto es que no dejan de ser reflejo de la filosofía de este místico ruso de bigote enorme y ojos inquietantes, que los tiene.

Lo que hace Jodorwsky es adaptar (y exprimir) 38 aforismos de Gurdjieff para hacer una versión más completa.

Y a mí, personalmente, esa osadía me encanta. ¿Por qué no ir más lejos?

Además, teniendo en cuenta que Gurdjieff  decía que «Las Escuelas, las verdaderas Escuelas, mudan, se adaptan incesantemente, actualizan sus enunciados para seguir siendo depósitos vivos de Sabiduría.» cuanto menos, yo creo que sonreiría con esta ocurrencia de Jodorowsky.

Esta entrevista imaginaria (interesante y retadora) se encuentra en el capítulo 9 del libro pero sólo te transcribo los los 83 mandamientos.

Te propongo leerlos de vez en cuando  (seguro que te dicen «cosas» distintas según el momento que estés viviendo) pero, sobre todo, pensarlos por ti mismo.

Los 83 Consejos de Gurdjieff a su hija

1. Fija tu atención en ti mismo; sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2. Termina siempre lo que comenzaste.
3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
6. Trata a cada persona como si fuera un pariente cercano.
7. Ordena lo que has desordenado.
8. Aprende a recibir; agradece cada don.
9. Cesa de autodefinirte.
10. No mientas ni robes; si lo haces, te mientes y robas a ti mismo.
11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
12. No desees ser imitado.
13. Haz planes de trabajo y cúmplelos.
14. No ocupes demasiado espacio.
15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
16. Si no la tienes, imita la fe.
17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
18. No te apropies de nada ni de nadie.
19. Reparte equitativamente.
20. No seduzcas.
21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
22. No hables de tus problemas personales.
23. No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24. No establezcas amistades inútiles.
25. No sigas modas.
26. No te vendas.
27. Respeta los contratos que has firmado.
28. Sé puntual.
29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
30. Habla sólo lo necesario.
31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
32. Nunca amenaces.
33. Realiza tus promesas.
34. En una discusión, ponte en el lugar del otro.
35. Admite que alguien te supere.
36. No elimines, sino transforma.
37. Vence tus miedos; cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
38. Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.
39. Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar.
40. No actúes por reacción a lo que digan, bueno o malo, de ti.
41. Transforma tu orgullo en dignidad.
42. Transforma tu cólera en creatividad.
43. Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
44. Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
45. Transforma tu odio en caridad.
46. No te alabes ni te insultes.
47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
48. No te quejes.
49. Desarrolla tu imaginación.
50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
51. Paga los servicios que te dan.
52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
54. No trates de distinguirte por tu apariencia.
55. Nunca contradigas, sólo calla.
56. No contraigas deudas; adquiere y paga en seguida.
57. Si ofendes a alguien, pídele perdón.
58. Si lo has ofendido públicamente, excúsate en público.
59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61. No conserves objetos inútiles.
62. No te adornes con ideas ajenas.
63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
64. No rindas cuentas a nadie; sé tu propio juez.
65. Nunca te definas por lo que posees.
66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
67. Acepta que nada es tuyo.
68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal, considéralo tu maestro.
70. No mires con disimulo; mira fijamente.
71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
72. En el lugar en el que habites, consagra siempre un sitio a lo sagrado.
73. Cuando realices un servicio, no resaltes tus esfuerzos.
74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
79. No te jactes de aventuras amorosas.
80. No te vanaglories de tus debilidades.
81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
82. Obtén para repartir.
83. Si estás meditando y llega un diablo, pon ese diablo a meditar.

¿Cuál te parece más interesante? ¿Y la que supone el mayor reto? ¿Cuál crees que es el más acorde a tu forma de ser?

Te propongo que durante una semana reflexiones 12 mandamientos cada día. Seguro que sacas tus propias conclusiones y acabas conociéndote un poco más.

[Pasaje] Las voces del desierto

Las Voces del Desierto nos acerca a la historia autobiográfica de Marlo Morgan, a su viaje a pie por el desierto australiano, una experiencia que hizo reencontrarse con ella misma y con el mundo.

4-las voces-del-desiero-marlo-morgan

OBJETIVO 1: Preguntarte qué mensaje tiene este pasaje para ti.
OBJETIVO 2: ¿Hay algo en lo que utilizarías la palabra «jamás»? ¿Habría con ella una excepción?
AUTORA: Marlo Morgan.
CATEGORÍA: Libros que te hablan.

  • « Anteriores
  • Página 1
  • Página 2
nm-logo (web)
Creative Commons License

naliamandalay | Bienvenido | PSYCH-K® | Legalidades | Cookies | Creación de teral30

overlay-nm

  • artículos
  • destellos
  • nalia
  • boletín
  • contacto
Cumpliendo con la Ley 34/2002 te informamos que utilizamos cookies. ACEPTORECHAZO Configuración + info
Política de cookies

Configuración de cookies

Esta web utiliza cookies para mejorar tu experiencia mientras navegas por el sitio. De estas cookies, las que se clasifican como necesarias son esenciales para garantizar el funcionamiento de las funcionalidades básicas. Las cookies de estadística nos ayudan a conocer más a los usuarios, pero nunca almacena información privada ni datos personales. Recuerda que tienes toda la información en la Política de cookies.
Necessary
Siempre activado
Imprescindibles para que puedas visualizar la web y navegar por ella correctamente. Son también las que permiten que puedas aceptar o configurar las cookies.
Non-necessary
Estas cookies son estadísticas y nos permiten analizar los hábitos de navegación de nuestros usuarios. Y es genial, porque así nos ayuda a identificar qué es lo que más les interesa.
GUARDAR Y ACEPTAR