• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar al pie de página

mandalay

Artículos y destellos para ser cada día mejor.

  • artículos
  • destellos
  • nalia
  • boletín
  • contacto

Sencillamente Pau

Hace unos días murió Pau Donés, el alma de Jarabe de Palo.

Nunca fui muy especialmente fan de su música, y sabía de su enfermedad (llevaba arrastrándola ya por algunos años y lo había hecho público desde que se enteró), pero reconozco que la noticia me dio pena, mucha pena.

Al fin y al cabo, aunque sus canciones, a priori, no formarían parte de la banda sonora de mi vida (al menos, no de un hipotético primer CD, incluso si fuera doble) sí que las conozco y siempre me han despertado una sonrisa.

No sé, como que Pau daba buen rollo.

Y llevaba 20 años de canciones que siempre han estado ahí y que, en mayor o menor medida, hemos escuchado todos.

Supongo que podríamos concluir que, incuso si «Los jarabe» no forman parte directa de nuestras bandas sonoras, Pau y su troupe han puesto música a estas dos últimas décadas. Y de ahí el punto nostálgico, ese que nos recuerda el inexorable paso del tiempo y «que aquí estamos de presta’o», así que mejor vivir de la mejor forma posible.

La historia es que esta semana tocaba un destello musical y he pensado que Pau tenía que ser el protagonista.

Además, me lo ha puesto fácil: su última canción, lanzada solo unas semanas antes de su fallecimiento, es paradójicamente, un canto maravilloso de agradecimiento a la vida y a su hija, a la que se ha dedicado (para disfrutarla) estos últimos años.

Ya ves, hasta el último momento, regalándonos letras bonitas y positivas… ¿cómo no cederle hoy el espacio?

Y es que Pau, al igual que hiciera antes Freddie Mercury con These Are The Days Of Our Lives (que tampoco presagiaba lo mejor, aunque uno no se lo quisiera acabar de creer) quiso despedirse haciendo lo que más le gustaba.
Fíjate, incluso me atrevo a adivinar que quiso dar un paso más y regalar un último guiño: que el escenario de su despedida coincidiera con el de su presentación, desde una azotea.

Objetivo 1: Disfrutar de la canción: de su letra y también de su energía. Grandioso legado el que nos deja Pau. La muerte está aquí y convive con nosotros, pero, más allá de los pesares, qué maravilla haberse podido despedirse así de ella así, de una manera tan consciente y tan bonita, ¿no crees?

Objetivo 2: Hacerte una lista de canciones positivas, de esas que te ayudan a tomar perspectiva y valorar lo que tenemos, que nos quejamos mucho (¿quizá demasiado?).

Categoría: Canciones que son caricias para el alma.

Kicy bidy i bokha

[Nota previa]: este destello musical lleva un preámbulo de esos que no son necesarios, pero que me apetece contar: además, así también satisfago la curiosidad de los que a veces me preguntáis cómo me topo con según qué.

Descubrí esta canción viendo Papusza (2013), una película sobre la poetisa polaca Bronisława Wajs, más conocida como Papusza, que significa ‘muñeca’ en romaní, su lengua materna.

Creo recordar que, aunque la historia es de lo más interesante (que lo es, #fueramalintepretaciones) la película me pareció bastante larga y lenta (vamos, que me resultó un ‘poco’ tostón); pero, por otra parte, también recuerdo cuánto me impactó su estética (poética), su fotografía (bellísima) y la música que la acompañaba (una auténtica gozada).

Y, equilicuá, este destello acoge una de las piezas de su fantástica banda sonora: una canción inspirada en un poema de la misma Papusza.

Pero la historia no acaba aquí porque, buscando por la red, di con otra versión que incluso me gustó más, así que, ante el dilema de cuál compartir contigo, decidí guardarme las dos y posponer la decisión hasta que llegara el momento de convertir toda la historia en destello.

Bueno, pues he sido incapaz de decantarme por una; por lo que sí, te traigo las dos, para que la elección sea tuya.

Así, de mano, ¿te decantarías más por satisfacer el oído o la vista?

Ambas están acompañadas de planos cinematográficos (de dos películas distintas sobre nuestra protagonista) y cuentan con la voz de la soprano polaca Elżbieta Towarnicka.

Entonces, ¿dónde está la diferencia?

La primera versión es la de la película de 2013 y tiene el plus de la belleza fotográfica que no tiene la segunda (clips de Los gitanos van al cielo, de 1976). Por otra parte, en Papusza, Towarnicka no canta sola; y aunque la voz de Kayah (que así se llama la otra cantante) también es portentosa, sigo prefiriendo el solo de la primera, me lleva «más lejos» (o «más dentro», según se mire).

La idea es que, con la poca información que tienes, te preguntes qué te transmite  la canción (aun sin entender la letra).

[El segundo vídeo tendrás que verlo directamente en YouTube, pero tienes el acceso al darle al play].

Objetivo 1: Identificar dónde te ha llevado la canción.  Asumiendo que lo más seguro es que no lleves muy bien eso del polaco y el romaní, ¿has sentido algo al escucharla o este tipo de propuestas musicales no van contigo? (A ver que también puede ser, faltaría más).

Objetivo 2: Saber sobre Papusza, si no la conocías ya.

Protagonistas: Papusza. Hay más información sobre ella (y sobre el pueblo gitano de la antigua Europa del Este) en el libro Enterradme de pie, de Isabel Fonseca):

Categoría: Personas que inspiran y te recuerdan que, aunque la vida no sea ideal, podemos encontrar grietas para vivirla un poco mejor.

Extra: la letra

Ya que estamos, como la canción parte de un poema, he pensado que podríamos centrarnos un poco en sus versos y en el contexto de Papusza, que los escribió desde su condición de mujer gitana durante la persecución de su pueblo por parte de la Alemania nazi.

No sé si estarás de acuerdo conmigo, pero, aun conociendo los horrores de ese periodo, cuando los protagonistas tienen nombre, nos involucramos más en él, lo hacemos más nuestro.

En sus poemas plasma todas sus dificultades como mujer gitana, en su misma comunidad (su pueblo no aceptó demasiado bien su éxito y fue acallada)  y también en una época difícil en la que su misma etnia era perseguida con el objetivo de exterminarla.

Concretamente, en el poema que inspira la canción del destello de hoy, Papusza cristaliza penurias, hambrunas, tristeza  y una miseria permanente (al final del destello tienes la letra y su traducción), pero yo me quedo con dos momentos.

El primero se refiere a su (comprensible) extenuación.

¿El destino nunca descansará?

(Czy nigdy spocząć los nie pozwoli?)

El segundo, a la fe (en Dios) y a la esperanza de un futuro mejor.

Ah, gran Dios que está en el cielo
¡Sálvanos la vida, te lo suplicamos!

(Ach, wielki Boże, któryś jest w niebie,
Ratuj nam życie, błagamy Ciebie!)

¿Qué sería la vida en los momentos difíciles sin un ápice de esperanza? ¿Acaso la fe no mueve montañas?

Apuntes finales

La historia de Papusza tiene menos de un siglo y, aun así (al menos hasta ahora), nos podía parecer lejana, muy lejana…

Creo que por muchos años, de un modo u otro, y en mayor o menor medida, hemos comprado (sin cuestionarnos mucho) una era de acuario llena de unicornios y autopistas; pero ahora, la realidad nos demuestra que no hay nada nuevo bajo el sol: estupidez, maldad, infortunios y miseria siempre los hubo y los habrá. ¿Por qué iba a ser diferente en nuestro tiempo?

Y, bueno, de ahí la importancia (creo) de tener presente historias de vida y nuestro pasado, para matar unicornios que son simple ilusiones, no estrellas polares.

Saldremos de esta (y de muchas otras), claro que sí, (no vamos a ser la excepción en la historia de la Humanidad), pero quizá ahora, conscientes de que los que vivimos en el siglo XXI no somos ‘los escogidos’, creo que tenemos la oportunidad de redirigir nuestras vidas. Con actitud y confianza, sí, pero recordando que el camino de rosas no existe, y que, aceptándolo, podremos vivir mejor, con previsión para los siguientes baches. A nivel individual y como sociedad.

¿Lo haremos? O, esta vez, ¿tampoco aprendemos la lección?

El poema y la canción

La canción está compuesta por Jan Kanty Pawluśkiewicz inspirándose en el poema Lágrimas de sangre (lo que sufrimos por culpa de los alemanes en 1943 y 1944).

Primero encontrarás el poema; luego, la canción (aunque el inicio está en romaní y no he encontrado cómo traducirlo); y ya por último,  para terminar, la letra de la canción en su versión original (por si quieres hacer tú un intento de encontrar la traducción exacta, aunque yo creo que kicy bidy i  bokha significaría algo así como Cuánta miseria y cuántos hambrientos, buscando en un diccionario online de romaní).

¡Cuánta hambre! ¡Cuánta pobreza!
¡Tanta tristeza! ¡Caminos de menos!
¡Tantas piedras afiladas lastiman los pies!
¡Cuántas balas volaron cerca de nuestros oídos!

¡Cuánto barro! ¡Cuánta lluvia!
¡Cuántas lágrimas sangrientas todavía!
¡Cuánto cabello, cuántas trenzas!
¡Ramas cansadas en la noche de nuestras cabezas!

Ah, gran Dios, que estás en el cielo,
salva nuestras vidas, te lo suplicamos!
¡Pasamos por tanta pobreza y miseria!

¿El destino nunca nos permite descansar?

Como los pájaros en invierno o los peces,
que atrapó la barra de alguien,
así que el miedo nos atormenta, la mala suerte mata.

Deja que todos los gitanos
ven corriendo aquí cerca
en cuanto al bosque, donde una gran hoguera
y donde brilla todo el sol.

Deja que baje a mi canto a
todos los gitanos de todas partes,
Para escuchar mis palabras
Y respóndelos.

……………………………………………………………………………

En los bosques.

Sin agua, sin fuego – mucha hambre.
¿Dónde podían dormir los niños? Sin tiendas.
No podíamos encender fuego por la noche.

Durante el día, el humo podía alertar a los alemanes.
¿Cómo vivir con los niños en el frío invierno?
Todos están descalzos…

Cuando nos querían asesinar,
primero nos obligaron a trabajos forzados.

Un alemán vino a vernos.
— Tengo malas noticias para vosotros.
Quieren mataros esta noche.
No se lo digáis a nadie.

Yo también soy un Gitano moreno,
de vuestra sangre – es verdad.
Dios os ayude
en el negro bosque…

Habiendo dicho estas palabras,
él nos abrazó…

Durante dos o tres días sin comida.
Todos yendo a dormir hambrientos.
Incapaces de dormir,
mirando a las estrellas…
¡Dios, qué bonita es la vida!

Los alemanes no nos dejarán…
¡Ah, tú, mi pequeña estrella!
¡al amanecer que grande eres!
¡Ciega a los alemanes! ¡Confúndelos!
¡Llévalos por mal camino

para que los niños Judíos y Gitanos puedan vivir!
Cuando el gran invierno venga,
¿qué hará una mujer gitana con su niño pequeño?
¿Dónde encontrará ropa?
Toda se ha convertido en harapos.

Se quieren morir.

Nadie lo sabe, solo el cielo,
solo el río escucha nuestro lamento.

¿Cuyos ojos nos veían como enemigos?
¿Cuya boca nos maldijo?
No los escuches, Dios.

¡Escúchanos!

Una fría noche vino,
La vieja mujer Gitana cantó
Un cuento de hadas gitano:

El invierno dorado vendrá,
nieve, pequeña como las estrellas,
cubrirá la tierra, las manos.

Los ojos negros se congelarán,
los corazones morirán.
Tanta nieve caerá,
cubrirá el camino.

Solo se podía ver la Vía Láctea en el cielo.

En esa noche de helada
una hija pequeña se muere,
y en cuatro días
su madre la entierra en la nieve
cuatro pequeñas canciones.

Sol, sin ti,
ver como una pequeña gitana se muere de frío
en el gran bosque.

Una vez, en casa, la luna se detuvo en la ventana,
no me dejaba dormir. Alguien miraba hacia el interior.

Yo pregunté — ¡Quién está ahí?
— Abre la puerta, mi negra Gitana.

Vi a una hermosa joven Judía,
temblando de frío,
buscando comida.
Pobrecita, mi pequeña.
Le di pan, todo lo que tenía, una camisa.

Nos olvidamos de que no muy lejos
estaba la policía.

Pero no vendrían esa noche.

Todos los pájaros
rezan por nuestros hijos,
por eso la gente malvada, víboras, no los matarán.

¡Ah, destino!
¡Mi desafortunada suerte!

La nieve caía tan espesa como hojas,
nos cerraba el camino,
tal era la nieve, que enterró las ruedas de los carros.

Había que pisar una huella,
empujar los carros detrás de los caballos.

¡Cuánta miseria y hambre!
¡Cuánto dolor y camino!
¡Cuántas afiladas piedras se clavaron en los pies!
¡Cuántas balas silbaron cerca de nuestros oídos!

……………………………………………………………………………

Kicy bidy i bokha
Kicy tugi i droma
Kicy ostra bara wgine andre hera
Kicy, kicy nagły naśenys pasze kana

2x
Sare roma te naszen ki me
Syr ki weś, syr ki weś kaj jag isy baro
i khamitka duda pherdo
Pre odo mire gila
Te zdźan pes sare roma

Te zdźan pes sare roma
i te wychalon mire ława

Ile bied, ile głodów
Tyle smutków, dróg niemało
Tyle ostrych kamieni w stopy się wbijało
Ileż koło uszu kul nam przeleciało

2x
Niechaj wszyscy Cyganie przybiegną tu blisko
Jak do lasu, gdzie wielkie ognisko
I gdzie w światłach słonecznych wszystko
Niechaj na to moje śpiewanie
Wszyscy zewsząd zejdą się Cyganie

Wszyscy zewsząd zejdą się Cyganie
Żeby słów mych wysłuchać, odpowiedzieć na nie.

¿Y si en el desierto tocamos… flamenco?

¿Qué no podemos perder en estos tiempos convulsos llenos de incertidumbre?

La actitud, la buena actitud, la positiva, esa que nos hace agarrar el toro por los cuernos.

Y es que si ya en situaciones normales nos ayuda a sobrellevar nuestras vidas, en tesituras excepcionales, cuando tenemos que lidiar con retos mayores (incluso con aquellos que parecen sacados de una novela futurista), no nos queda otra que asegurar que la tenemos totalmente en forma y preparada para tomar decisiones conscientes; decisiones que nos impulsen a seguir avanzando cada día un poquito más, independientemente de si estamos confinados en nuestras casas o en medio del desierto, justamente uno de los protagonistas del destello de hoy.

En un terreno inhóspito, hallamos una mujer. No está desvalida ni demacrada, sino que avanza con paso firme, descalza (¡!) y con un vestidazo (en serio, que el estilismo quita el hipo). En el camino, divisamos un piano (que, encima, es de cola). Entonces, la mujer, que ya adivinamos pianista, se acerca a él, toma asiento en la banqueta, «deja» caer sus dedos en el teclado con la máxima intención y sucede la magia mientras cumple con su cometido: transformar el desasosiego en vitalidad, espabilarnos, hacernos sentir que somos capaces de superar cualquier reto.

Y no sé tú, pero yo, a eso, le llamo magia, poesía, un recordatorio de la importancia de la joie de vivre.

Antes de pasar al destello, déjame contarte que la pianista es Cristina Casale. La pieza, incluida en su proyecto Duende, es uno de los Estudios Flamencos para piano del compositor Abraham Espinosa.

Listo, ahora ya sí, dale al play y empápate de la actitud que desprende Cristina y de la poesía que nos regala cada fotograma del videoclip, que es una preciosidad.

Objetivo: recordar que una buena actitud es imprescindible en los momentos difíciles y que, si la buscamos, podemos encontrar «poesía» en cada momento (aunque al principio cueste, que nadie ha dicho que sea una tarea fácil, que no lo es). Además, no olvides que la rendición no es una opción.
Protagonistas: Cristina Casale, el desierto de Bárdenas Reales, el piano.
Créditos: Rosselló Films.
Categoría: ante lo malo, actitud, poesía, creatividad.

Me quedo contigo

A ver, no voy a ser yo la que te vaya a descubrir el talento de Rosalía, que además voy a dar por hecho que la conoces (no por nada, sino porque desde que salió su disco El mal querer parece que tenga el don de la ubicuidad, que lo entiendo perfectamente, que no deja de ser es una artistaza); pero sí que quiero recuperar su actuación en la gala de los Goya 2019.

¿Y por qué? Pues porque es una gozada y porque es de las que dejan sin aliento, sin importar las veces que le des al play.

Eso sí, antes me gustaría contarte un poco sobre la canción que interpretó, por si no la conoces (no es de ella) y para darle el protagonismo que se merece, que no deja de ser el origen de este destello y una maravilla en sí misma.

Se trata de Me quedo contigo de Los Chunguitos un tema que encontramos en su disco Pa ti, pa tu primo (1980) y que popularizó un año después la película Deprisa, deprisa, un dramón quinqui con un final desgarrador que cobra incluso más con fuerza acompañado por la canción.

Me quedo contigo tiene como protagonista al amor, a ese amor pasional que prima ante todo la lealtad y que asume cada sacrificio como parte del pack, una sumisión que, vaya por delante, no tiene género (el tema fue escrito por dos hombres e interpretado por tres hermanos, todos varones).

Aclarado este punto, y sin entrar mucho en la letra, ¿ajustamos el chip al romanticismo clásico (y más trágico) y nos sumergimos así plenamente en la propuesta?

Pues ala, ya está: ¿no te hipnotiza? A mí me enamora y me quita los sentidos.

(Espera, que me recompongo y sigo).

De la canción se han hecho multitud de versiones y la de Rosalía es la que, de lejos, me gusta más (y eso sin entrar la estética global, que también es de las que me quita el hipo).

Pero al César lo que es del César, y me voy a repetir: la original ya era una maravilla, totalmente pre-cio-sí-sí-ma (y de las que personalmente puedo escuchar todo el día en bucle, sin cansarme y encima haciéndole una performance y todo).

Y para que no la tengas que buscar, tachán, ahí va (pero, porfa, hazte un favor y no entres a valorar la puesta en escena):

 

OBJETIVO 1: Con la versión de Rosalía, disfrutar; con la original de Los chunguitos, además, tararear (te dejo la letra abajo) e incluso bailotear.
OBJETIVO 2: Identificar a quién (o a qué) eres leal en tu vida, qué sacrificios (si los tiene) te supone esa lealtad y reflexionar sobre tus descubrimientos (si es que has descubierto algo, claro).
CRÉDITOS: Rosalía, Los chunguitos.
CATEGORÍA: Pagaría por ver la cara de Lord Byron, sobre todo con la interpretación de Rosalía.

[Letra, por si en alguna de las veces que le das al play te animas a cantarla]:

Si me das a elegir
entre tú y la riqueza
con esa grandeza
que lleva consigo, ay amor…
Me quedo contigo.

Si me das a elegir
entre tú y la gloria
pa’ que hable la historia de mí
por los siglos, ay amor…
Me quedo contigo.

Pues me he enamorao’
y te quiero y te quiero
y solo deseo
estar a tu lado
soñar con tus ojos
besarte los labios
sentirme en tus brazos
que soy muy feliz.

Si me das a elegir
entre tú y ese cielo
donde libre es el vuelo
para ir a otros nidos, ay amor…
Me quedo contigo.

Si me das a elegir
entre tú y mis ideas
que yo sin ellas
soy un hombre perdido, ay amor…
Me quedo contigo.

Pues me he enamorao’
y te quiero y te quiero
y solo deseo
estar a tu lado
soñar con tus ojos
besarte los labios
sentirme en tus brazos
que soy muy feliz.

Cançó de suburbi

Como en el caso de Pequeño vals vienés, este destello tiene su origen en la poesía, en unos versos que luego pasaron a ser musicalizados.

En esta ocasión, la semilla la puso el escritor y dramaturgo Josep Maria de Sagarra: se trata del poema Cançó de suburbi, publicado en Cançons d’abril i de novembre uno de sus primeros poemarios, en 1918. La música es del músico y cantautor Toti Soler y se popularizó gracias a Ovidi Motllor (ambos, artistas emblemáticos de un movimiento al que se conoció como Nova Cançó).

El poema, como la mayoría de los del autor, expone la realidad de su época y exalta la vida a través de la alegría y dolor, de la contradicción, del amor, de la nostalgia, de un vitalismo que encuentra trabas y choca con el escepticismo de un día a día lleno de retos. (¿Hay algo más humano?).

Tienes la letra y su traducción al final del destello, por si te apetece leerlo. De todos modos, yo te invito a que no lo hagas, a que te dejes llevar por la fusión sin más y sin mucho reparo por la letra. Y sí, puede que te parezca un sinsentido, pero es que yo creo que, así, el mensaje te llegará más hondo. (Mi pequeño reproche al autor es que, creo, utiliza un lenguaje harto complicado que desconecta de la esencia del poema, al menos para mí).

La versión que comparto contigo es la de Silvia Pérez Cruz, que, sí, se cuela otra vez en el blog; pero es que todo lo que toca esta mujer, se convierte en magia…. y me encanta. En la guitarra, el mismo Toti Soler.

Es una maravilla. Y el final, espontáneo y bello, sublime.

OBJETIVO 1: Dejarte llevar por el precioso momento que crean Toti y Silvia.
ARTISTAS: Silvia Pérez Cruz, Toti Soler.
CATEGORÍA: Magia, pureza, be-lle-za.

[Traducción]

Amo la escuálida huerta
que de la fábrica se resiente,
y me complace girar entorno a mi vida
de este paisaje indiferente.

Y me complace el momento colorido:
gente de ensalada y merienda.
Una lozana doncella
y una canción que hace llorar.

Y el humilde hombre que al aire enseña
una frente valiente y un ojo esclavo,
y va con la gorra y la alpargata
y el hatillo y el mono azul.

Aqui yo veo que el mundo se me abre
frio y terrible como la muerte.
¡Y es tan mezquina y es tan pobre
la campanilla de mi corazón!

De los aduladores huye la gente
y en mi rostro no hay velo
y me puedo mirar el alma desnuda
sin una pizca de recelo.

Amo la desolada huerta:
el melocotonero encogido que se muere,
y el arenque plateado,
porrón de sangre, tomate de oro.

Yo voy siguiendo vuestra costumbre,
hombres extraños de buenos dientes,
que regresaréis a la miseria
¡un poco mas contentos!

Duren los males, duren las penas,
lágrima, rosa, perla y beso,
Dure este corazón y estas venas,
dure este ojo que nada ve.

Vestido encendido que el gozo desgarra,
¡baila para mi! Hombre leal,
ven, fumemos nuestra pipa
sobre la hierba virginal.

Dime las vivas maravillas
de tu trabajo, de tu tormento.
Bajo el concierto de las estrellas,
vayamos fumando tranquilamente.

Amo la huerta desolada;
el melocotonero aburrido que se muere,
y el arenque plateada,
porrón de sangre, tomate de oro.

Yo siguiendo su manía,
hombres extraños de buenos dientes,
que volverán a la miseria
un poquito más contentos.

Duren los males, duren las penas,
lágrima, rosa, perla y beso.
Dure este corazón y estas venas,
dure este ojo que no ve nada.

Vestido encendido que el gozo desgarra,
¡danza para mí! Hombre leal,
ven, fumamos nuestra pipa
sobre la hierba virginal.

Dime las vivas maravillas
de tu trabajo, de tu tormento.
Bajo el concierto de las estrellas,
vamos fumando tranquilamente.

[Original]

M’estimo l’horta escanyolida
que de la fàbrica es ressent,
i em plau voltar la meva vida
d’aquest paisatge indiferent.

I em plau l’estona virolada:
gent d’amanida i berenar.
Una donzella espitregada
i una cançó que fa plorar.

I l’home humil que a l’aire ensenya
un front valent i un ull esclau,
i va amb la gorra i l’espardenya
i el farcellet i el vestit blau.

Aquí jo veig que el món se m’obre
fred i terrible com la mort.
I és tan mesquina i és tan pobra
la campaneta del meu cor!

Dels llagoters fuig la corrua
i en el meu rostre no hi ha vel
i em puc mirar l’ànima nua
sense cap mica de recel.

Estimo l’horta desolada;
el presseguer ensopit que es mor,
i l’arengada platejada,
porró de sang, tomàquet d’or.

Jo vaig seguint la vostra dèria,
homes estranys de bones dents,
que tornareu a la misèria
una miqueta més contents!

Durin els mals, durin les penes,
llàgrima, rosa, perla i bes.
Duri aquest cor i aquestes venes,
duri aquest ull que no veu res.

Vestit encès que el goig estripa,
dansa per mi! Home lleial,
vine, fumem la nostra pipa
damunt de l’herba virginal.

Digue’m les vives meravelles
del teu treball, del teu turment.
Sota el concert de les estrelles,
anem fumant tranquil·lament.

Estimo l’horta desolada;
el presseguer ensopit que es mor,
i l’arengada platejada,
porró de sang, tomàquet d’or.

Jo vaig seguint la vostra dèria,
homes estranys de bones dents,
que tornareu a la misèria
una miqueta més contents!

Durin els mals, durin les penes,
llàgrima, rosa, perla i bes.
Duri aquest cor i aquestes venes,
duri aquest ull que no veu res.

Vestit encès que el goig estripa,
dansa per mi! Home lleial,
vine, fumem la nostra pipa
damunt de l’herba virginal.

Digue’m les vives meravelles
del teu treball, del teu turment.
Sota el concert de les estrelles,
anem fumant tranquil·lament.

  • Página 1
  • Página 2
  • Página 3
  • Páginas intermedias omitidas …
  • Página 9
  • Siguientes »
nm-logo (web)
Creative Commons License

naliamandalay | Bienvenido | PSYCH-K® | Legalidades | Cookies | Creación de teral30

overlay-nm

  • artículos
  • destellos
  • nalia
  • boletín
  • contacto
Cumpliendo con la Ley 34/2002 te informamos que utilizamos cookies. ACEPTORECHAZO Configuración + info
Política de cookies

Configuración de cookies

Esta web utiliza cookies para mejorar tu experiencia mientras navegas por el sitio. De estas cookies, las que se clasifican como necesarias son esenciales para garantizar el funcionamiento de las funcionalidades básicas. Las cookies de estadística nos ayudan a conocer más a los usuarios, pero nunca almacena información privada ni datos personales. Recuerda que tienes toda la información en la Política de cookies.
Necessary
Siempre activado
Imprescindibles para que puedas visualizar la web y navegar por ella correctamente. Son también las que permiten que puedas aceptar o configurar las cookies.
Non-necessary
Estas cookies son estadísticas y nos permiten analizar los hábitos de navegación de nuestros usuarios. Y es genial, porque así nos ayuda a identificar qué es lo que más les interesa.
GUARDAR Y ACEPTAR